Mediante esta práctica vamos a ver algunas de las reacciones que pueden presentar los clientes sociales y cómo debe ser el lenguaje del trabajador social para que la comunicación y la relación sean lo más asertivas posibles.
En algunas ocasiones los clientes vienen con ideas fijas y se encierran en sí mismos. El objetivo de los trabajadores sociales es desmantelar sus ideas cerradas y ayudarles a abrir su mentalidad, y en esto el lenguaje tiene un papel muy importante.
DEPRESIVO
- Hola, buenos días, ¿qué tal está? Soy la profesional que va a estar
con usted.
- Bueno… ahí vamos.
- A ver cuénteme, ¿Qué es lo que le ha traído aquí?
- No puedo más, todo me sale mal. Mi marido me ha dejado, mis hijos
están estudiando fuera y mi familia no me apoya porque no le gustaba nada la
relación que tenía con mi marido. Es algo insoportable.
- Bueno, vamos a ir por partes, ¿por qué dices que todo te sale mal?
- Porque estoy sola y no veo salida.
-¿Todo te sale mal? Seguro que hay algo que te sale bien, piensa un
poco.
- Bueno, por ejemplo en el trabajo me han ascendido hace poco.
-Lo ves, y eso no será lo único, hay muchas más cosas en las cuales no
te fijas, pero que te saldrán muy bien, y esas son las que tienes que tener más
en cuenta y no las malas.
- Si…Puede ser
- Vamos a hacer una cosa, vamos a quedar la semana que viene y me
gustaría que para la próxima sesión apuntaras en un papel 5 cosas que te hayan ido bien en los últimos
meses.
- Está bien, no sé si las
encontraré pero lo intentaré. Muchas gracias.
- Hasta luego
- Adiós, y gracias otra vez
AGRESIVIDAD
- Buenos días
- Buenos días para quien lo sean
- Pasa, siéntate. Cuéntame por qué has venido aquí.
- (Se sienta
desganado y resoplando). Lo primero de todo, no sé qué hago aquí porque me han
obligado a venir. Yo no tengo ningún problema.
- ¿Y quién te ha obligado a venir?
- Mi madre
- ¿Y por qué crees que te ha forzado a que vengas?
- Porque dice que
estoy enganchado a los porros, y solo quiere joderme.
- ¿Realmente crees que tu madre solo quiere joderte? ¿No crees que a lo
mejor te ha traído aquí porque está preocupada por ti y quiere ayudarte?
- Si, puede ser…Pero yo no tengo ningún problema con las drogas aunque a ella le
parezca que sí, y no quiero que nadie me ayude porque no necesito ayuda.
- ¿Cada cuánto tiempo consumes drogas?
- Pues más o menos cada día, pero no me afectan.
- Bueno, puede ser que no te afecten visiblemente, pero a la larga
tienen sus consecuencias y tu madre, por lo que me cuentas, también se está
viendo afectada con tu adicción.
- Vamos a quedar un día la semana que viene, y quiero que para la
próxima sesión pienses las cosas que te ha quitado el consumo.
- Vale, lo intentaré. Gracias
- Gracias a ti. Hasta la semana que viene.
Gracias a esta práctica hemos aprendido que hay que evitar emitir juicios de valor durante nuestras entrevistas con los clientes, así como las posibles generalizaciones que podamos o puedan emitir. Lo que deberíamos hacer es entender el por qué de sus reacciones, necesidades y palabras.


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